La Fundación Fenosa presenta una exposición sobre la amistad entre el escultor y el poeta Josep Carner

3 de marzo de 2021
3 de marzo de 2021 Museus del Vendrell

La Fundación Fenosa presenta una exposición sobre la amistad entre el escultor y el poeta Josep Carner

Con motivo del AÑO CARNER, que conmemora los 50 años de la muerte del “Príncipe de los poetas”, la Fundación Apel·les Fenosa presenta la exposición “JOSEP CARNER Y LOS JUEGOS FLORALES DE LA LENGUA CATALANA, PARÍS, 1948”, que recuerda la amistad entre el poeta y el escultor. En este evento, Nicole Fenosa fue elegida por Mercè Rodoreda como la Reina de los Juegos Florales. El vestido fue diseñado por el escultor Joan Rebull.

La exposición ya está abierta en la sede de la Fundación Apel·les Fenosa (c/ Major, 25, de El Vendrell), hasta finales de abril de 2021.

Cuando la situación epidemiológica lo permita, se hará un acto de homenaje a Josep Carner con la participación del comisario del AÑO CARNER, el profesor Jaume Coll, y Òmnium Cultural, con lecturas de poemas de Carner y música de violinistas relacionada con el poema El Hamadríade del violín.

 

El HAMADRÍADE DEL VIOLÍN

Josep Carner y Fenosa se encuentran en París en 1948 y comparten la proximidad con Mercè Rodoreda y Armand Obiols, e iniciativas como la Revista de Catalunya, y, obviamente, los Juegos Florales de la Lengua Catalana, que Carner preside.

En 1948 Fenosa hace el retrato de Carner, y desde estos momentos su relación es más estrecha. Carner le envía el poema de La hamadríade del violín, que Fenosa publica en varios catálogos y libros, y ambos se ven cuando el poeta visita París.

El poema está inspirado en la obra Violoniste, que fue expuesta por primera vez en 1946 en la Galería Jacques Dubourg de París, donde Carner la vio por primera vez. Fue publicado por primera vez en la Revista de Catalunya, y Fenosa lo usó en muchas de sus publicaciones… en el catálogo de la exposición de la Galería Jardín de Barcelona, ​​1957; en las Obras completas de Josep Carner, I: Poesía. Barcelona: Selecta, 1957, en la edición hecha por Joan Gili 1964; en la primera gran monografía sobre Fenosa, editada en Barcelona en 1969 por Polígrafa, bajo la dirección de Joan Perucho y escrita por Raymond Cogniat, incorporado en el catálogo de la exposición de Fenosa en la Sala Gaspar de Barcelona en el año 1969. También fue traducido al francés en la revista SUR 1976 y en el libro escrito por Jean Leymarie, y editado por Skira, en 1993.

 

LOS JUEGOS FLORALES DE LA LENGUA CATALANA EN PARÍS, 1948

Antes de los Juegos Florales de París de 1948, se celebraron en el exilio en 1941 en Buenos Aires, en 1942 en Ciudad de México, en 1943 en Santiago de Chile, en 1944 en La Habana, en 1945 en Bogotá, en 1946 en Montpellier y en 1947 en Londres.

Los Juegos se celebraron en el anfiteatro de la Sorbona de París el 7 de noviembre de 1948, bajo la presidencia de Josep Carner y con un jurado compuesto por el mismo poeta y Just Cabot, Jean Cassou, Pierre Fouché, Josep Quero i Molares y Mario Rocas.

 

MERCÈ RODOREDA

La exposición recuerda el vínculo estrecho entre Rodoreda y Fenosa, hasta el punto de que la concentración de la escritora en el Mundo de Ulises influenció Fenosa en el ciclo de esculturas dedicadas a la Odisea.

A principios de 1947, Mercè Rodoreda pudo dejar el trabajo de costurera para pasar a trabajar de nuevo como colaboradora en la Revista de Catalunya. Aparte de publicar durante ese año narraciones a las diversas ediciones de la revista.

En 1947, en los Juegos Florales de la Lengua Catalana celebrados en Londres, ganó su primera Flor Natural con seis sonetos. Con el poema “Mundo de Ulises”, Rodoreda se levantó por segunda vez con la Flor Natural de los Juegos Florales de 1948 en París, poema que fue publicado en la revista Nuestra Revista ese mismo año.

Rodoreda pensó editar el poemario con ilustraciones de Apel·les Fenosa. Se conservan sólo dos dibujos de Penélope que se exponen en la muestra.

 

PALAU I FABRE

Josep Palau i Fabre obtuvo un accésit en la “Flor Natural” de los Juegos Florales con el poemario “La Aventura”. Residente en París, Palau había visitado a menudo el estudio de Fenosa. De esta época destaca la serie de dibujos que el escultor hizo para ilustrar el Llibre d’Amic i Amat, que había de editar Pierre Berès en 1947, según la traducción de su amigo Max Jacob. La revista Ariel ya recogió esta iniciativa con un texto publicado por Josep Palau i Fabre. Este es el borrador del artículo, donde destaca que Fenosa coleccionaba líquenes.

 

Para más información: Fundación Apel·les Fenosa, tel. 977 15 41 92, mail@fundaciofenosa.org